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Cuatro son las
obras que más me han impactado de
"Electrocuciones": los inquietantes ojos de
metacrilato de Johanna Speidel, muy Man Ray;
la bella frialdad tecnológica de una muestra
de la serie de impresión digital de Antonia
Valero -para quien tengo el honor de
traducir el catálogo de su próxima
exposición- y uno de los coloristas y
ultramodernos metacrilatos de Rosa Guerrero
(siendo Rosa y Antonia las artistas
favoritas de David). También, los circuitos multisensoriales del
grupo "Encuentros de Pamplona", dignos de
Kurt Schwitters.
En cuanto a los
vídeos, por citar algunos: Lisi Prada nos
deleita con ensoñaciones acuáticas al son de
la shostakoviana música de Eduardo
Pérez Maseda. En un plano totalmente
distinto, Antonio Alvarado nos habla de la
familia en la España franquista por boca de
su anciano padre. Y el artista "Agrícola de
Cologne" que, como buen alemán, grita en
silencio, nos hace recordar a Marceau.
En la
inauguración hubo artistas, señoras
estupendas, bo-hos, gente del barrio, alguna
periodista reciclada :-)... Y buen Rioja.
(Gracias, gracias). Estrechito el pasillo de
la galería; pronto habrá más exposiciones de
estos artistas en otros espacios. Seguiremos
informando...
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ELECTROCUCIONES
en el Foro de Pozuelo
Robin Delahouse
En un país
conquistado por los "romanos pompei" una aldea poblada por irreductibles
gentes resiste todavía con voluntad e inteligencia a la violencia
intelectual que esos "romanos" practican. Uno de sus habitantes se llama
Asterix, otro Obelix y...
Cambiemos el parche; ¡lugar!: Pozuelo de Alarcón adosado a Madrid. ¡Pob
...lado
irreductible!: El Foro de Pozuelo, tan pequeño que cuando entras ya eres
amigo de todos los que estén allí. ¡Asterix, Obelix y demás!: consúltese
junta directiva de El Foro.
El sábado pasado estuve allí y vi todo un festival internacional, en el que
participan más de 20 artistas con obra digital, video, instalaciones
interactivas y arte en acción, una idea de Antonia Valero y Antonio
Alvarado, llamada ''Electrocuciones'.
Jamás había visto tantas cosas interesantes en tan poco espacio, y encima
sin que haya ningún Banco, Caja, Gobierno, multinacional, ni nada parecido
detrás. Ha sido tan estimulante la experiencia, que hoy me he hecho socio
(ahí es nada con lo que está cayendo de crisis)
¡Mirad la programación de esta cosa que es El Foro de Pozuelo!.
http://www.elforodepozuelo.es/
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EL PUNTO DE LAS ARTES
obra
27 abril al 3 de mayo de 2001/9
Blanco sobre blanco A. Valero y A. Artero
LETICIA MARTÍN RUIZ
"He destrozado las ataduras azules y los límites del
color. Sumérgete en el blanco y nada en su infinito", K. Malevich.
El blanco resulta una de las grandes contradicciones, no
sólo del arte sino de la percepción en general. Un color que, pareciendo
vacío, ejemplifica lo más lleno; la luz del sol en estado puro que, en lugar
de darnos calor, puede llegar a congelar; el no color que es, físicamente,
la unión de todos los colores. Por supuesto, además, el opuesto al negro.
Se han unido para nosotros dos obras que aunque no
contemporáneas y, seguramente, realizadas con espíritus diferentes, para
demostrar que aunque el que rompió una lanza por el blanco fue Malevich en
1918, es una expresión que sigue vigente.
La película de Antonio Artero fue "no rodada" -como dice
su ficha- en 1969. Proyección continua de luz en la pantalla en la que
podemos sumergimos hasta buscar qué es eso que no ha rodado.
La propia Antonia Valero da el origen de esta serie de
obras. "Instantes blancos, como hace años, una mujer en el balcón toda
envuelta en manta blanca".
Telas, gasas, objetos, se ven recubiertos por un hálito:
Cuando te encuentras en el interior de la sala todo se vuelve frágil, el
blanco que asocio al hielo, a la nata, objetos sólidos pero que con su nueva
cobertura parecen fundentes. Como si de puros reflejos de luz se tratara,
como si la pantalla fuera adquiriendo diferentes formatos a lo largo de la
proyección.
Las obras de Antonia Valero nos invitan a buscar su
cuerpo, las texturas en las telas, el volumen en los objetos, los juegos que
formulan las sombras como contraposición a la pureza cromática.
A .Artero y A. Valero se han unido por la casualidad, por
la amistad que les une desde hace años. El resultado es un espacio que cobra
sentido plástica y teóricamente cuando nosotros lo contemplamos. En el
catálogo F. Castro Flórez dice "Habitar esos espacios vacíos, introducirse
en esas formas de rara soledad plástica, requiere de una firme determinación
y, sobre todo, de la capacidad para escuchar, más allá del ruido
espectacular del mundo y lo poético". |
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20 BABELIA. EL PAÍS,
28 de abril de 2001
EL BLANCO, LA UTOPÍA
obra
PINTURA
ANTONIA VALERO, ANTONIO ARTERO.
GALERÍA PI&MARGALL
AUGUSTO FIGUEROA, 9. MADRID
HASTA 31 DE MAYO
En 1969, Antonio Artero, como si fuera un miembro activo de
la International Situationniste, realizó un detournement
cinematográfico en el que, prescindiendo de la película, proyectó la luz
blanca sobre el blanco de la pantalla. El sentido de este guiño, que hacia
referencia a la actitud revolucionaria de Kasimir Malevich en su Blanco
sobre blanco, hoy se ha perdido. Pero queda siempre un halo de esperanza
o, al menos, de nostalgia; desde ella, Antonia Valero pretende recuperar
tanto el gesto de Artero como el espíritu que encerraba, para lo cual
sumerge el espacio de la galería en un mundo en el que los objetos
domésticos son blancos, como si los espectadores pudiéramos partir de cero.
Pero esto es, una vez más, utopía. / J.M.
NOTA. Fíjense en el
interés que demuestra Javier Maderuelo al llamar objetos domésticos a las
obras de la exposición.
obra
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ABC Cultural / 31/ 19-5-2001.
obra
EN BLANCO Carmen
Pallarés.
A. Valero y A. Artero
Galería Pi i
Margal. Madrid C/ Augusto Figueroa, 9 Hasta el 31 de mayo De 30.000 a
450.000 pesetas
CUANDO tratamos con el arte actual, lo hacemos con un
arte de frontera, explorador de límites. Y límites son, en cuanto al color,
los denominados estándares acromáticos. En el arte de nuestro tiempo, el
blanco y el negro son utilizados con frecuencia como meros soportes para el
despliegue de la siempre superficial y engañosa oratoria; otras veces, se
emplean como sustancia de la elocuencia. Si sabe que está usando, un artista
que decida centrar su quehacer en el blanco ha de mostrar su arrojo, la
claridad de sus ideas, y las formas, materias, dimensiones y emplazamientos
que definan el marco de su quehacer. Y es notable en el arte actual el
número de quienes se atreven. En sólo unas semanas se dan cita en Madrid dos
exposiciones centradas en el blanco: en la colectiva de la Fundación
Telefónica y en la individual de la Galería Pi y Margall; y además, en
Raquel Ponce y en Belarde 20, parte de lo expuesto son también repertorios
de y sobre el blanco.
Fue Malevitch quien en su momento plasmó tal llamada de
atención. Recordemos también que los latinos clásicos tenían la precisión de
nombres específicos para múltiples sensaciones de blanco y se hubieran
asombrado de nuestra precariedad e indiferenciación, y no digamos ya los
pueblos esquimales, inmersos en esa tierra trasmutada que despliega docenas
de matices.
Pero remitámonos a lo que hay en esta muestra de Antonia
Valero, en la cual figura una intervención, también de frontera, debida a
Antonio Artero: una proyección de luz continua. En todas las obras de esta
colección, el blanco y las materias que lo reflejan se dan la mano en
importancia: tejidos, gomas, cauchos, hilos, etc. envuelven, realzan y
pintan las obras, delimitan sus formatos y definen sus dimensiones. Son los
límites de un dominio en el cual la emotividad de la factura trata de
desaparecer, y ese propósito resulta, justamente, lo más afectivo.
Valero consigue aquí lo que quiere, con armonía de formas
y
«EN todas las obras
de esta colección,
el blanco y las materias que lo reflejan
se dan la mano en importancia»
equilibrio de conceptos, con sutileza reflexiva. El espacio acotado para
la proyección impide en la galería un mayor despliegue de obras, algo que
personalmente lamento. El interés del artista por explorar tensiones,
transparencias y geometrías aleatorias no es un mero formalismo, sino el
afloramiento como arte de experiencias e ideas vividas con profundidad.
Exposición tras exposición, la calidad y la elocuencia de las obras de
Valero no han hecho más que perfeccionarse. Este Blanco sobre blanco
me parece una buena muestra de ello. |
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ABC de las artes nº 285 18
de abril 1997
INTERIORES DE ANTONIA VALERO
obra
Galería Arteara Pintor Rosales,
8. Madrid. Hasta el21 de mayo. De 10.000 a
500.000
pesetas.
UNA de las pocas impresiones claras que se podía sacar de
la visita a la última edición de ARCO, era la abundancia y variedad de obras
realizadas a partir de lo que tradicionalmente se ha llamado «labores»
femeninas. Tejido y costura alcanzaban un estatuto similar al de la pintura
y la escultura, con lo que se rompían viejas compartimentaciones entre
cultura popular y elitista. Lo que también es cierto es que muy pocas de
estas obras lograban justificar la utilización de esas técnicas y los
correspondientes materiales. Parecía más bien que las diversas mareas
posfeministas los habían empujado ante nuestros ojos con la absoluta
arbitrariedad del oleaje.
Quien sacara estas conclusiones de su visita a ARCO haría
bien en conocer la obra de Antonia Valero (Madrid, 1952). La artista utiliza
materiales característicos de la lencería: Iycra, nylon, seda y los trabaja
con virtuosismo de zurcidora. La diferencia es que en su caso el resultado
supera y borra las circunstancias de partida, y la contingencia se hace
necesidad.
Con estos peculiares materiales Antonia Valero ha
definido una poética que en buena medida los vuelve de todo punto
irreconocibles. El espectador se encuentra ante tramas sutilísimas,
transparencias graduales, lienzos tensos hasta el paroxismo o dramáticamente
rasgados. Un lenguaje de pliegues y veladuras, ritmos y simetrías en el que
las connotaciones culturales del material ceden ante el resultado estético.
No es pues una exposición fetichista, a no ser que concibamos un erotismo
geométrico y desencarnado. Nos hace pensar más bien en obras de artistas
como Lucio Fontana o Manolo Millares, pero con una levedad y ternura
específicas. La obra de Antonia Valero es imprevisiblemente lírica en su
minimalismo.
Ya hemos señalado en estas mismas páginas, refiriéndonos
a Elena del Rivero y Ana Prada -una de cuyas piezas, «Veinte costuras",
tiene mucho que ver con las de Valero- que estas artistas proponen un tipo
de arte en que minimalismo y expresión se formulan sin excluirse. Antonia
Valero, en cualquier caso, logra emocionamos con su simplicidad. Vale la
pena que lo comprueben personalmente en esta exposición. -J. M. P. |
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ABC de las artes.1996 obra
A. VALERO
El Gayo Arte
Justiniano, 14.
Madrid
Hasta el 30
de abril
ÉSTA es una exposición singular, tanto por sus errores
como por sus aciertos. También por el procedimiento, materia y lenguaje
utilizados: recubrimiento del soporte con mallas y configuración de las
obras mediante las propias mallas y sus "accidentes", y mediante los atisbos
de color y composición que dichas mallas protegen. Entre los errores apunto
el de más de una simple ocurrencia; el montaje tras cristal, y el de una
excesiva manga ancha a la hora de la selección. Entre los aciertos, la
extrema sensibilidad de las obras; las inteligentes elipsis creadas entre
obras y títulos; la capacidad de Valero para favorecer y aprovechar el azar;
y su aptitud para crearnos el deseo de seguir sus pasos y calibrar sus
frutos.- C. P.
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EL PUNTO DE LAS ARTES
- 22 al 28 de marzo de 1996/ 9 MADRID
Huellas de un sueño, el quehacer de Antonia Valero
JULlAN H. MIRANDA
(El Gayo Arte. Justiniano,
14. Abril.)
Lo orgánico y lo geométrico revelan un orden que alcanza
los sentidos para ser tejido causal en desbordante fantasía. De ahí que la
obra de Antonia Valero asuma postulados minimalistas para alcanzar una
ornamentación plena de sentido. Desde el mallaje que anima la textura al
juego de factores, fruncidos, rotos e interrelaciones, se abrevian
los tonos de una tupida red a modo de intensidades figuradas en las que no
falta la chispa erótica que se abre a vivencias y a la vida. Antonia Valero
expone en la Galería El Gayo Arte un conjunto de realizaciones que convierte
en gestos o pensamientos, indica la superficie de ese algo profundo que está
en cada circunstancia y propone horizonte nuevo a inquietud creativa.
Es materia; es acoplamiento de fantasía e intelecto
interpretado a través del gusto y la destreza cuando encuentra en la pintura
sustancia para aprovechar el silencio, colmar vacíos y alcanzar lo
trascendente. Y así llega a plantearse «llanuras» o «senderos» por
donde transitar se pueda, o generar la chispa que será llama en la
humanidad; «pórticos» por donde entrar; «cadencias» en los ritmos a golpes
de corazón. Es Antonia Valero una artista formada en la determinación y en
la asunción de sus propios desafíos, tesonera en el conocimiento, incisiva
en tratamientos hasta lograr que lo mínimo tenga representación y aporte
sensibilidad al concierto. Aprendió técnicas en escuelas, entró en el
círculo de la Facultad de Bellas Artes de la Complutense donde enseña, y se
mantiene en acción sin perder el acorde.
Telas, mallas, pintura, destreza y significación al poner
soplo. El catedrático y pintor Antonio Zarco encuentra «raíz barroca en el
punto de partida»; es que la labor apunta primor y se torna sutileza. Y
señala que «las tensiones aparecen en sus atirantamientos, en sus casi
desgarros: el misterio más sugeridor está en sus nudos, en sus
abultamientos, en sus pre-realidades. Obra riquísima en contenidos apenas
apuntados, desnuda de toda retórica innecesaria (lo que no veda el
uso de un lenguaje muy medido y meditado), con un cromatismo afilado y
afinado al máximo». |
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CULTURA/ARTE. 57
VIERNES 26 DE ABRIL DE 1996/ YA
obra
La sugerencia de Antonia Valero
GAYO ARTE-
Infinitos adjetivos se podrían aplicar al arte de Antonia
Valero. Son sugerencias que implican sentimientos, sensaciones, posturas,
tendencias... Desde la textura, todo en el arte de Antonia Valero es una
frase subordinada. Es una invitación al silencio para escuchar el sonido de
las cosas; a la caricia, al roce, al tacto. Valero evoca lo más nostálgico
de la vida y transita por los sueños sin perturbarse, sin agitarse, sin
romper la armonía. El paso de lo cálido a lo frío v de lo íntimo a lo
superficial es corriente en sus cuadros que ahora se exponen en el galería
El Gayo Arte (Justiniano. 14) y que aluden a las cosas con un lenguaje que
está por desvelar. Hasta finales de abril. |
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MIÉRCOLES 30-9-98 ABC TOLEDO 68 / ABC
VALERO Y SU LENGUAJE GEOMÉTRICO, EN TOLEDO.
obra
Francisca Ramírez
La artista Antonia Valero ha
trasladado sus últimas obras -un total de 40 cuadros- al Círculo de Arte de
Toledo, lugar en el que permanecerá su exposición hasta el próximo 14 de
octubre. La obra en la que mezcla lo orgánico y lo geométrico, alcanza
postulados minimalistas, en los que la pintora nos aproxima a sus vivencias
y a su vida.
Telas, mallas, pintura y destreza están entremezcladas en
la obra de esta mujer que prefiere el silencio para expresar su concepto de
las cosas. Valero evoca lo más nostálgico de la vida y transita por los
sueños sin perturbarse. En la exposición de Toledo están presentes todas las
inquietudes de una forma y un estilo de concebir el arte. Por algo es común
en sus cuadros pasar de lo cálido a lo frío y de lo íntimo a lo superficial.
Antonia Valero se formó a través de sus propias experiencias y de un largo
aprendizaje en las escuelas de arte y en el círculo de la Facultad de Bellas
Artes de la Complutense donde continúa investigando.
La pintora con estos cuadros da un paso decisivo hacia la
total posesión de su mundo y hacia el total dominio de su lenguaje. Sabe
interpretar su arte e intenta transmitirlo al público.
Ahora y hasta mediados de octubre tenemos la ocasión de
encontrar una obra novedosa, poco común en los ambientes artísticos
toledanos. |
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25 de marzo de 2000/38 ABC CULTURAL
Otras Maneras C. Pallarés
obra
OBRAS de Eduardo Bonati, Pablo Márquez, Pablo Peinado,
Luisa Rojo y Antonia Valero integran la exposición titulada Una otra
manera. Tal denominación nos recuerda irremediablemente a Michel Tapié y
su Un arte otro, aparecido en los años cincuenta y en el cual
entronizaba a dadá como primera y verdadera gran revolución en la
historia artística occidental, revolución que, entre otras cosas, no
perseguía ya nociones tradicionales de equilibrio, ritmo, composición, orden
y estructura, y que en cuanto a materias y materiales abrió la caja de los
truenos. En esta exposición, la galería Pi i Margall ha reunido obras de
unos artistas que, en mayor o en menor medida, harían otras obras, y las
harían de otra manera, sin aquel dadá y sin aquel Un arte otro.
Entre la innumerable oferta de posibilidades rupturistas,
Márquez y Rojo mantienen a la vez órdenes compositivos y sistemas
figurativos para interesarnos, a través de sus obras plenas de técnicas
mixtas y de interdisciplinariedad, en problemas, recuerdos y perplejidades
ceñidas a la vida, el transcurso y la muerte, las realidades sociales y las
fantasmagorías de los deseos.
Los grandes papeles de Pablo Márquez, un pintor
vitalmente maduro y culturalmente abierto, saben intensificar el drama sin
caer en el patetismo; las fotografías de Luisa Rojo, que son fotografías de
fotogramas, copias de copias, plantean preguntas sin palabras que reclaman
respuestas con hechos.
Las obras de Eduardo Bonati, Antonia Valero y Pablo
Peinado nos remiten a magias privadas; son sombras y luces de un juego con
sentido, ensoñaciones veraces, sensaciones que se traicionan fácilmente si
sufren su paso a pensamientos discursivos. Magias privadas que en el caso de
Valero toman cuerpo sensitivo en sus mallas, destinadas a un uso
sorprendente y, sin duda, progresivamente atinado; en las líneas de Bonati
que, incorporadas al espacio real, con presencia de objetos y trayectorias
tan libres como congeladas se integran con todo derecho y empaque en Una
otra manera; y en un mundo celular sobredimensionado, que nos remite al
uso y el abuso de asuntos orgánicos, de Peinado, conseguido mediante
siliconas, látex y plásticos diversos. |
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marzo del 2000 MADRID
EL PUNTO DE LAS ARTES
Una otra manera,
otras versiones y dimensiones artísticas
obra
Desde el remoto a tiempos recientes, todo ha sido lineal;
una búsqueda del horizonte en consideración planetaria; a veces se miró
hacia atrás para encontrar antecedentes -Renacimiento-, pero progreso es ir
hacia adelante, midiéndose el tiempo y las distancias. Pero un día el hombre
intuyó que en su imaginación se fraguaban otras realidades, que era posible
otras dimensiones, y fue articulándose otra manera de ser y de hacer. Las
vanguardias rompieron las estéticas dominantes, y las clasificaciones
rigurosas. En la exposición que presenta la galería Pi & Margall, cinco
autores presentan maneras otras de expresarse a través de la obra de arte y,
como señala Mercedes Replinger, presentan verdades tergiversadas: "en la
fotografía las formas de ocultación niegan la relación espontánea e
inmediata con la realidad característica de este procedimiento: emulsiones
fotográficas que adoptan la apariencia de dibujo o bien fotografías que son
imágenes de otras imágenes...".
Es un encuentro de cinco artistas de distintas
generaciones, con propuestas diferentes y conclusiones personales, la
"línea" de Eduardo Bonati, chileno afincado en España desde hace
muchos años, profesor de la Facultad de Bellas Artes de Madrid, muralista de
alta solvencia que planta: aquí la autonomía del hilo que no entra en el
tejido y nos descubre líneas fuera de toda geometría, nudos y apreciaciones
en un espacio considerado; la mística del tiempo en la obra de Pablo
Márquez, madrileño que centra su discurso en el tránsito -polvo eres y
en polvo te convertirás-, con memoria contenida en su ciclo "La linterna
mágica", vanidad de vanidades, todo vanidad (Eclesiastes-I). Pintura de
Pablo Peinado, manchego de Miguelturra, 1961, que plantea la génesis de
una creación o recreación nuclear, con círculos concéntricos y formación o
deformación de un tejido orgánico pero insuficiente. Fotografías de
Luisa Rojo, zaragozana de Cetina, con el instante aprehendido y hecho
ensoñación, realidad y ficción, una realidad inicial -"Rapto de Europa" -
como base de un ejercicio intelectual abierto a la osadía. Y la razón
utilizada, los planteamientos superficiales de la madrileña Antonia
Valero con impactos de luz que nos inducen a una consideración cinética,
textura que aglutina elementos diversos para hacer más perceptible el
pálpito de un razonamiento sensual. Es el conjunto que nos ofrece la galería
Pi & Margall, calle Augusto Figueroa 9, hasta principios de abril. |
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TRIBUNA DO BRASIL B6 julho de 2002.
PALESTRAS na Unb
obra
Valero buscou em suas peças trazer
à tona o lado leve da cor negra, aproximando-se da poesia do espanhol Sao
Joao da Cruz. Os elementos privilegiados por Antonia sao materiais simples
nos quais a artista explora o feito entre os contrastes de claridade e
sombra.
Paralelamente à exposiçao será realizado ciclo de
palestras no Auditório do Instituto de Artes, na UnB. Na quarta-feira
Mercedes fala sobre a arte contemporânea espanhola. As demais acontecem
quinta e sexta.
Negro -até 11 de agosto, Conjunto Cultural da Caixa. De
terça a domingo de 9h às 18h. As palestras no Auditório do Instituto de
Artes (Ida), na UnB. Quarta às 10h, quinta às 16h e sexta às 14h e 16h.
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VIVA! FIM de semana. ExposiÇöes. 2002
A cor negra como inspiraÇäo
A cor
negra, seu intenso caráter simbólico e a visäo de três artistas espanhóis sobre ela. Antonia Valero, Fernando Baena e Eduardo Bonati apresentan trablahos em que o negro é o argumento
para uma pesquisa estética, na exposiÇao em cartaz na Galeria do 1º andar do Conjunto Cultural da Caixa /SBS Quadra 4 lotes 3/4). Säo objetos e vídeo-instalaÇoes que buscan as
possibilidades criativas e significativas da utilizaÇao da cor na arte contemporânea. A mostra é resultado de uma parceria entre a Caixa Econômica Federal, Embaixada da Espanha e Casa
de Cultura da América Latina. As obras ficam expostas até o dia 9 de agosto e podem ser apreciadas de terÇa-feira a domingo, das 9h às 18h. Visitas monitoradas podem ser agendadas pelos
telefones 414-9450/6899. A entrada é franca. |
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Diario Bahía de Cádiz.
REDACCIÓN. 05-06-2008 |
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EL PUNTO
DE LAS ARTES 22 al 28 de junio de 2007
ANTONIA VALERO:
SUPERPOSICIONES
obra
EVA PESCADOR
Superposiciones"
es el título de la muestra que Antonia Valero presenta en La Pequeña
Galería. Una poética llena de sutilezas creativas y de búsquedas formales
que le permite materializar un universo propio, emocional y enigmático.
Utilizando materiales industriales reticulados como el nylon, la licra,
etc...crea obras complejas desde supuestos minimalistas. Sutiles
claro-oscuros que encierran pensamientos, sensaciones, realidades que se
superponen.
Obras casi
monocromáticas en negros, blancos, rojos que encierran una multiplicidad de
matices tonales y de textura. Materiales variados utilizados con el deseo de
dotarlos de un estado distinto. Lo sensorial: la apariencia de la realidad
no es más que un primer plano que encierra otros muchos que la artista trata
de materializar.
"La yuxtaposición,
la superposición, la transparencia, la acumulación, lo geométrico y lo
orgánico, los opuestos son los objetos de las obras. La elección de los
materiales, las distintas calidades, el influjo de la luz sobre ellos, la
propia luz que esconden y que emanan, las intersecciones de los distintos
haces luminosos, y sus diferentes tratamientos, constituyen en sí mismos las
obras estéticas. El resultado plástico obtenido es el de una obra
transparente, ordenada y limpia", de significado polivalente.
Un desafío para el
espectador, que debe hacer un esfuerzo de silencio para desentrañar la obra
que observa, en la que la artista crea espacios diferentes a los habituales,
ideados no desde la racionalidad sino desde la intuición profunda de la
espiritualización de lo humano. Espacios de belleza plástica que no se
nutren de la realidad cotidiana, sino de la libertad creativa de la artista,
de su constante búsqueda y del aprendizaje de su existencia y su tarea.
La obra de Antonia
Valero es contradictoriamente barroca y lírica en su minimalismo. Nos hace
pensar en obras de artistas como Manolo Millares, pero en este caso se trata
de piezas dotadas de levedad y precisión.
La Pequeña
Galería, calle Villalar, 3-5. Hasta el 30 de junio
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